~

"The best things in life, come with a price."

sábado, 14 de febrero de 2015

Historia de una paloma, que volando, logró hallar..

En el cielo grisáceo de un invierno que nos arropa, bajo miles de 
suspiros que deciden salir en tu busca, una tarde
de invierno que se antojaba perdida, de 2015.

Querido corazón,
Hoy me he despertado con las ganas de volar lejos, a un sitio resguardado, porque el frío quiere congelar mis plumas, la lluvia quiere mojar mi cara y la gente que camina quiere salir a pasear.
He decidido que sería un buen día para viajar entre los colores que esta fiesta ha traído a esta ciudad, como cada año. Y, ¿a que no sabes qué? He encontrado compañero de viajes. Ha volado conmigo, hemos recorrido cada rincón de este lugar, mientras jugábamos a irritar a la gente, a descansar entre las ramas de árboles que ahora están podados, a mirarnos, a entendernos y a ser felices. Hoy hemos jugado a ser nosotros mismos, a sentirnos libres, a no pensar, a disfrutar y a escuchar, a hacer el loco, a sentirnos nuestros, a acompañarnos mientras hacíamos todas esas cosas que queríamos hacer (que misteriosamente queríamos hacer ambos). 
Y después de sentirnos unidos, de jugar con las mareas y de subir, bajar, buscar alimento y picotear algún que otro fruto, nos hemos parado a reposar sobre una cornisa. Me ha abrazado, me ha acariciado, me ha hecho sentir que nada era tan duro como planteaba este día tan angosto y de temporal tan poco favorecedor. 
Cuando me he dado la vuelta, he visto a un par de personas que nos miraban con la ilusión de las pequeñas criaturas cuando se acercan a darnos de comer el pan que ha quedado seco de días atrás. Y me he parado a pensar en si esas dos personas habrán volado lejos, si se habrán escapado del frío que quiere congelar sus manos, la lluvia que moja sus rostros, y se habrán detenido a mirarnos mientras descansamos. En cómo se encontrarían entre todos vaivenes que hacen estas extrañas criaturas de dos patas, si habrán escuchado y hecho el tonto, si querían hacer cosas juntos. Y si ahora estarán descansando, mientras nos observan.

sábado, 7 de febrero de 2015

Voces.

Desperté en un mundo creado a base de ilusiones y sueños. No tengo idea de cuánto tiempo anduve dormida. Si estaba premeditado que fuese yo quien despertara, si fue casualidad este viaje de ida. Cada vez lograba dar pasos más largos, pisaba con confianza, sin miedo a caer. Hacía tanto tiempo que, bueno, nunca hubo tiempo para yacer.

Pero un buen día cambiaron las tornas. Se instauró en mí la soledad que todos conocen. Comencé a necesitar ver la vida de color rosa. Mientras fuera resonaban todas esas voces...
“¿Saldrás?", decían algunas.
“¡Claro!", decían las otras.
Y en un rincón de su habitación, la mía callaba, rota. 
Por buena suerte conseguí alzarla a tiempo, conseguí restaurar más, a parte de la mía. Y dejé ese rincón atrás.
Veía los campos florecer, oía las risas y los llantos de esos juguetes que estuvieron alguna vez rotos. Les acompañaba a caer. ¡Qué bonito era el atardecer!
Mas cuando todo iba bien, caí en la tentación que el hombre instauró en la Tierra. El Sol empezó a iluminarse aún más fuerte.. Oía de lejos las voces.. Empezaba la guerra de la razón y el corazón. Entonces, de repente, todo se volvió oscuro. Las luces se apagaban poco a poco. No pude ver el atardecer que tanto me gustaba, los campos se marchitaban sin consuelo.. Era el rincón, que me llamaba. 
"Te he echado de menos", decía. Y entonces, la noche nació. No quedaban alegrías, tan sólo tempestades vacías y, bueno, la fuerza de la ilusión. 
Tras los hechos acaecidos, tiraron de mí cual marioneta. No oí más esas voces, nunca más jugué con ellas. Más una nueva voz a mí se había unido (llámese, mejor amigo). 
Pasaron los años de este cuento,y comprendí que había sido una ilusa. Torres más altas han caído.. En comparación con ellas, yo fuí una pelusa. 

Nuevas voces, nuevos lugares, nuevos atardeceres comencé a ver entonces. Y todo volvía a adquirir su color. Era feliz.. Pero el odio en mí se acrecentó. 
Descubrí que cada voz tenía diferentes intenciones, unas buenas, otras malas, y otras simplemente voces. Ahora sabía que podía alejarme de ellas. Y lo hacía, me quedaba con las más bellas. Y con todos los lugares. Y con todas las experiencias. 
Pero caí en una segunda tentación. Un rápido mordisco a la manzana equivocada, y envenenó mi corazón. Entonces, todo caía, y volví a mi rincón. Que entre sus brazos me acunaba. "No se está tan mal aquí, ¿no?".
Pues no. Y me quedé a mirar las cosas desde un sitio más seguro. No quería volver a caer, ¡no!
Pues pasaba el tiempo, y un destello del sol me iluminó. Lo quise tan de cerca, que al final me quemó. Y ardía, ¡ardía como fuego! La piel se resentía a las quemaduras de tan duro calor. 
Pero una voz, que poco a poco había escuchado más de cerca, lo amenizó (llámese amigo, gran amigo). Esa voz, con la que aún a día de hoy río, me frustro, y es mi gran apoyo. Con quien hablo, en quien confío, ¡atrajo más voces con las que nos unió! Esas voces continúan a mi lado, me cuidan, me hicieron salir de ese rincón. Con quienes me divierto, con quienes canto.. ¡Los que me dieron otra opción! Eternamente agradecida les estoy por ser, con diferencia, una de mis más exigentes preferencias, mis voces.. ¿O tal vez sea yo su voz?
Recientemente, escuché una nueva voz. Una voz totalmente opuesta a las tentaciones, alguien que me incitaba a escribir canciones, poemas de amor. Alguien que se sienta a mi lado, me da la mano, y calma hasta el más terrible temor. Alguien que tiene una risa que agradaría a cualquier oído. Un tacto capaz de hacerte recuperar las fuerzas de un solo roce. Alguien que con una mirada, me ha hecho sentir afortunada. Alguien por quien lucho diariamente, a capa y espada. Alguien que se ha convertido en mi don. 
Mi más preciado don..

domingo, 1 de febrero de 2015

Inmundicia. (Relato).

"Estoy pensando en dejar el país, Are.
Are, ¿me estás escuchando?"

Perdona, Nick. Estaba contestando un mensaje. ¿Qué decías?

"Digo que estaba pensando en dejar el país."

Oh, ¿enserio? ¿Dónde irás?

"Pues aún no lo tengo claro. Tal vez volaría hacia Galveston de nuevo."

Nick...
¿Todavía sigues pensando en eso?

"¿En qué?"

En nosotros. Fue ahí donde... Ya sabes...

"Pásame otra calada."

No has contestado a mi pregunta.

"¿Qué importa ahora eso, Are? Sólo quiero otra calada, ya está..."

Claro que importa, Nick. ¿Cómo se supone que voy a disfrutar de esta mierda si no puedo confiar plenamente en quien me la ha proporcionado? ¿Qué voy a hacer si tú, mi mejor amigo, no estás totalmente abierto a mí?

"¿De verdad quieres saber lo que pienso, Are?"

Claro.

"Muy bien. No es que todavía esté pensando en eso, Are. Es que jamás dejé de hacerlo. Es que tú y tus malditos ojos azules sois peores que esta mierda. Sanáis como ninguna otra criatura de esta tierra, y ese maldito de Daryl te está destrozando. Soy yo quien tiene que recoger los pedazos, Are. ¿Crees que me gusta? ¿Crees que adoro ver cómo vienes a la puerta de mi casa, suplicando que te baje otros 5 pavos más?, ¿que disfruto con sexo para que desfogues tu rabia y ver cómo después lo arreglas todo con un poco de maquillaje? Vamos Are, mira tu cara. Estás llena de moratones de ese maldito cerdo. Y estás helada, también tienes morados los labios. ¿Crees que no quiero ser yo quien     los bese, los recupere? Quiero ser yo a quien miren esos ojos, Aretha. Quiero ser yo quien te sane a ti como tú me sanaste en aquella ciudad. Y sé que jamás serás mía, y no te culpo por ello.
Ahora dame otra maldita calada, joder."

                       - - - - - - - 
Entonces, empezó a llover.