~

"The best things in life, come with a price."

domingo, 29 de junio de 2014

A lomos de un corcel..

El sueño de esta noche es cabalgar. Sí, cabalgar. A lomos de un corcel, que no tiene por qué ser el más bello. Sólo será bello para aquellos que les gusten sus crines doradas sobre su pelaje nevado. Solo quien sepa comprender la armonía de sus colores sabrá que es el más bello animal que habrán podido apreciar sus ojos.
Tampoco tiene por qué ser el más obediente. Sólo será obediente para aquellos que comprendan que no lo pueden dominar. Que su único dueño es el viento, el tiempo, o quizá, él mismo. Que nadie podrá montarlo hasta que decida que es el jinete indicado, al que ni siquiera pertenecerá, si no dará la oportunidad de subirse y disfrutar la velada que ocupen juntos.
Ni siquiera tiene que ser el más puro, pues puede que anteriormente haya desechado con desdén a los jinetes que hayan intentado apoderarse de su alma libre, que hayan intentado domarlo. Pero gracias a ello, encontrará al jinete deseado, o eso espero.
Sí, el sueño de esta noche es cabalgar, pero sin rumbo, a donde éste majestuoso corcel quiera llevarme. Pues no habrá más libertad que ver su elección libre, ni habrá más sentimiento que el verle en libertad.

jueves, 19 de junio de 2014

Plomo.

Le dolían hasta las yemas de los dedos. Cada parte de su cuerpo era un rompecabezas sin solución. Estaba perdida en su desastre, y cada vez se daba más cuenta.
- ¿Qué nos ha pasado, Jack? ¿Por qué todo se está volviendo tan confuso?
Él no supo responder. Sabía que la quería. Sabía que Sally era la única persona a la que se vería capaz de amar, aún cuando ella no entendía nada. Sus actos cada vez se volvían más solubles con su desastre. Pero ahí estaba, enfrente de ella, y no podía ocultarle lo que sentía.
La miraba, con esos ojos de niño que hace tiempo perdió. La miraba como si fuese lo único que le daba el aliento. El estar parado enfrente de ella, ya le parecía un sueño. Pero un sueño que estaba poco a poco desgastándose, y volviendo a convertirse en una de sus famosas pesadillas.
- ¿Y bien? - decía Sally, con la voz temblorosa y cada parte de su cuerpo temblando. Necesitaba a Jack. Él era quien le hacía sentir que estaba viva, a pesar de todos estos años, de todo este tiempo, de todo este desastre. No sabía si aguantaría una respuesta. Lo único que sabía era que estaba enfrente de Jack y sólo quería que acabase este momento de incertidumbre, para volver a estar junto a él tranquilamente paseando. No quería más que estar con él, y sin embargo, dudaba si volvería a repetirse alguna vez ese momento.

Entonces la besó. Y ambos supieron que sus miedos estaban carcomiendo cada parte de sus pensamientos, y que no daban lugar al surgir. Y que ambos lo necesitaban, se necesitaban. Estaban juntos en esto. Y entonces algo entre ellos cambió. Sus desastres se habían unido. Ya no había vuelta atrás.

lunes, 9 de junio de 2014

Diamond Burning.

Por qué apareciste de la nada, me pregunto.
Porque como a anciano carro medieval, hiciste mi puesta a punto.

Porque por cada soledad,
llegas a un punto,
donde ni saber ni reprochar.
Haces de mi vida un bloque oculto.

Resucitaste a este maldito corazón,
con solo un beso.
Prueba que no me equivoco,
hazme saber que es cierto.

He caído tantas veces, tantos cientos..
He perdido la cuenta
de los días que pasé en mi propio infierno.

Hiciste volver mi invierno,
tan apreciado y tierno,
huyendo del seco y arduo verano,
en que me sumerjo.

Y pensar que me han herido todo este tiempo..
Pero tengo fe en hacer de mí un alma grabada a fuego.

Nos vemos en el infierno.
Aika.

domingo, 1 de junio de 2014

Cuenta atrás para la destrucción.. (Carta a un poeta mañanero).

Una mañana, como tantas otras que llevo despierta, o dormida, o en pie. Otra mañana más. Los rayos del sol me acarician, mientras que todo aquello por cuanto lucho se desvanece en ésta fría mañana de Junio. Y todo porque me faltas. Y todo porque no estás. ¿Sabes? Apenas recuerdo tu risa, aquella que me calmaba. Estoy tan cerca de la destrucción como lejos del infierno de tus abrazos, que siempre amargos, hacían mi arrullo. Cada vez queda menos. Cada minuto que pasa estoy más cerca. Y lo agradezco. Puede parecer que todo aquello que hoy escribo es un verso triste, otro verso mas triste. Pero hoy no.

Hoy no.

Una tarde, viejo amigo..

Cuántas noches han arropado 
tus ramas a mi castigo, 
arce viejo, sabio,
arce esquivo.

Cuántos vientos he dejado
lejanos y tardíos, 
cuántas aguas, amo, 
cuántos ríos.

Si mi causa se tomase,
como un delirio,
si mi causa fuese trance, 
fuese vicio,

Dejaría tantas cosas
del lado de los perdidos,
de los caminantes sin rumbo,
de los caídos.

Déjame caer y que caiga,
como pájaro en su nido,
como pluma en suelo roto,
oído de niño.

Cuando amanezca prometo,
florecer cual flor de loto,
en un manantial seco,
sueño roto.