Te he hecho inmortal
porque no quiero verte morir
entre mis pensamientos.
Te he hecho inmortal
porque el calor de tu abrigo
no debe morir por culpa de este hielo.
Te he hecho inmortal
porque no sé restaurarte,
pero sé destruirme contigo.
Porque pusiste tu mano en mi pecho
y le seguiste el ritmo.
Porque eres hijo de lo que no existe, y ese es tu mayor castigo.
Te he hecho inmortal
para tenerte aquí
conmigo.
