A día de hoy, todo ha cambiado. Ni tú estás, ni yo estoy para ti. Se conoce que algo dentro de mi se ha cansado de esperar a un tren que ya no está, o directamente, que nunca vino. Hice lo hecho y por hacer por mantener viva algún ascua, pero no, no dio resultado. Y francamente, ya ni siquiera me importa. Ni siquiera queda un atisbo de lo mucho que quise, y lo poco que obtuve. Ni siquiera voy a recordar cómo sentirme especial. Porque ya, no importa.
Tal vez nunca importó, y eso tampoco importa. Voy a dejar cerradas todas las puertas, para que nadie vuelva a entrar, ni yo vuelva a salir. Porque he comprendido que mi cárcel no es un sitio tan malo. Me protege de mis temores y peligros. Así que pienso quedarme aquí, detrás de mi escudo, para que nadie más pueda herirme. Para que nadie más pueda ilusionarme. Para que nadie más vuelva a irse. Y voy a crear un laberinto, para que nadie pueda acceder a mi castillo y atravesar sus muros. Porque al fin y al cabo, no importa. Nada importa.
~
"The best things in life, come with a price."
lunes, 20 de enero de 2014
Fin del cuento.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)