Fuese una vez,
Y digo fuese, pues no
ha sido.
Fuese yo por la
playa,
Con mi ángel
alicaído.
Fuésemos caminando
Por jardines del
olvido,
Hiriéndome con las
rosas
Que hallaba en mi
camino.
Edén,
Que respondiste a la
llamada del demonio,
Llenaste mi alma de
vacío,
Dejando mi corazón
sobrio.
Amor,
Tan triste como
verdadero,
Desde fuera creyó ser
sincero,
Dentro siempre hubo
dolor.
Fuese una vez,
Yo olvidando mis
temores,
Habiendo dejado
amapolas,
En mi sus sangrientos
colores.
Pero tú,
Como ave que regresa
a su nido,
Dejaste atrás, a tu
paso,
De una canción el
sonido.
Satán,
Que bien engañaste a
mis ojos,
Dejándome entre
despojos,
Cuerpo tirado a la
mar.
Llanto,
Que acosas todas las
noches,
Gritándome, entre reproches
“¡tampoco fue para
tanto!”
Y aunque dijesen los
sabios,
Que este amor fue
todo un mito,
Echo de menos tus
labios,
Y a las pruebas me
remito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario